Operación Bikini Mode-ON…

18 05 2011

Este año, como tantos otros, la proximidad del verano trae consigo una de las batallas más encarnizadas que se libran en el Universo desde que el concepto de belleza de Botero dejó de tener validez en la mente de las gentes de este planeta: “La Batalla Contra Los Kilos de Más y sus Aliados los Michelines Antiestéticos”.
Sé que tiene un nombre un poco largo, pero es necesario para dar una idea más o menos aproximada de la embergadura del conflicto xd.

El calor, las piscinas, la playa y la, en definitiva, cada vez menor cantidad de ropa que el verano promueve con sus abrasadores rayos de sol, incrementan de manera exponencial el número de integrantes del “Ejército de Exterminación de Grasas Saturadas y Colesterol”… madre mía que bélico me está quedando todo XD.

Comienza las dietas de adelgazamiento extremo, las calles de las ciudades se inundan con bicicletas, patines, zapatillas de running… en definitiva mareas de gente que ha descubierto el deporte justo cuado más calor hace y más agobiante es practicarlo (con lo bien que se corre en invierno con el fresquito, sin sentir que el alma se te escapa por cada uno de los poros de tu cuerpo).

Parece que estuviera en contra de todo esto, nada más alejado de la realidad… este año, me he alistado en las filas de tan poderoso ejército. Pero mis razones lejos de ser las de la mayoría (exhibir cuerpos esculturales en las playas y piscinas del planeta), pasan por ponerme en forma de una vez por todas y de paso ganar una apuestilla que tengo entre manos con cierta persona que cree que no seré capaz de acabar de una vez por todas con la “curva de la felicidad” que en mi caso ha llegado a ser bastante amplia. Y si en el largo proceso de puesta a punto de mi organismo, consigo un cuerpo más a corde con los cánones de belleza actuales eliminando los antiestéticos michelines, bienvenido sea.

Que conste que mi “Operación Bikini” comenzó hace un par de meses, pero desde hace 2 semanas, el proceso se ha intensificado, y aunque estoy realmente cansado de las carreras, abdominales y demás ejercicios (la dieta en realidad la llevo bastante bien, ya que no he tenido que hacer grandes esfuerzos al ser mi alimentación bastante sana), mi fuerza de voluntad me lleva a volver a correr, a hacer cada día alguna abdominal más y en definitiva a no dejarme vencer por nada ni nadie para alcanzar mi meta.